Muy temprano llegaron hermanos laicos de la IV, V y VIII región junto a las hermanas cmt de los lugares correspondientes.
Tomando un rico desayuno, y junto a unas dinámicas se dieron dos temas: Padre Palau, dado por dos integrantes del equipo de espiritualidad: Victoria Gutiérrez y Orlando Carvallo, y el segundo tema Congregación CMT, dado por hna Sonia Mendoza.
A las 16 h se celebró la Eucaristía
presidida por P. Patricio Sagredo, quien conoce a la cmt desde hace 37
años y tiene una devoción particular al Beato Francisco Palau. En la
Eucaristía se dieron algunos signos de comunión, como: la Palabra llegó
al ambón después de que pasó por laicos de distintas zonas. En el
ofertorio se presentaron las reliquias del fundador llevadas por dos
hermanas que representan un antes y hoy en la historia, también se
llevaron las banderas de los países donde están las cmt. Terminada la
eucaristía se siguió celebrando con un brindis de honor y luego se pasó a
la parte artística, con cantantes de distintas zonas. Todo esto empezó
con unas palabras de hna María Soledad Morales, vicaria provincial.
Tomando un rico desayuno, y junto a unas dinámicas se dieron dos temas: Padre Palau, dado por dos integrantes del equipo de espiritualidad: Victoria Gutiérrez y Orlando Carvallo, y el segundo tema Congregación CMT, dado por hna Sonia Mendoza.
A las 16 h se celebró la Eucaristía
presidida por P. Patricio Sagredo, quien conoce a la cmt desde hace 37
años y tiene una devoción particular al Beato Francisco Palau. En la
Eucaristía se dieron algunos signos de comunión, como: la Palabra llegó
al ambón después de que pasó por laicos de distintas zonas. En el
ofertorio se presentaron las reliquias del fundador llevadas por dos
hermanas que representan un antes y hoy en la historia, también se
llevaron las banderas de los países donde están las cmt. Terminada la
eucaristía se siguió celebrando con un brindis de honor y luego se pasó a
la parte artística, con cantantes de distintas zonas. Todo esto empezó
con unas palabras de hna María Soledad Morales, vicaria provincial.




El
29 de diciembre, ha tenido lugar la apertura de este Año jubilar con la
celebración Eucarística presidida por el Arzobispo de Barcelona, el
Cardenal Lluis Martínez Sistach y concelebrada por el Arzobispo de
Tarragona, Mons. Jaume Pujol, Arzobispo de Tarragona y Primado de las
Españas, y por el Arzobispo de Valladolid y Vicepresidente de la
Conferencia Episcopal Española, Mons. Ricardo Blázquez; los Superiores
Provinciales de los Carmelitas Descalzos de Cataluña y de
Aragón‐Valencia, Agustí Borrell y Pascual Gil, y un grupo de más de
sesenta sacerdotes.
En
el momento del ofertorio, se presentó de forma simbólica la misión que
las Carmelitas Misioneras Teresianas y las Carmelitas Misioneras llevan a
cabo en los cinco continentes; las hermanas Luisa Ortega y Cecilia
Andrés ofrecieron un facsímil de Mis Relaciones; Josep Prim, familiar del P. Palau, y su esposa presentaron el pan y el vino.
Antes
de recibir la bendición final, el P. Agustín Borrell alentó a las dos
familias religiosas a vivir en plenitud este Año jubilar y leyó una
carta enviada por el Prepósito General de los Carmelitas Descalzos, P.
Saverio Cannistrà, a través de la cual expresó su cercanía, su acción de
gracias y aprovechó la ocasión para estimular a toda la familia
teresiana a colaborar en las celebraciones de este año y comprometerse
de manera activa en las actividades que se organicen, promoviendo además
otras propias. En su mensaje subrayó también la vinculación del P.
Palau a la Orden y el sello teresiano de sus obras, haciendo notar que
"Francisco Palau se presenta a nosotros como un hijo de Santa Teresa por
su impostación carismática, profundamente contemplativa al tiempo que
volcada en la acción apostólica. Él es, como todo hijo del Carmelo
Teresiano, un enamorado de Cristo, de María y de la Iglesia".
Al
finalizar la celebración se presentó el proyecto solidario que desean
llevar a cabo de forma conjunta las dos Congregaciones: "Haití 2011".
Esta iniciativa se pone en marcha desde el convencimiento de que "este
año jubilar será de gracia si es solidario". La primera aportación
económica ha sido el importe, por parte de las dos familias religiosas,
del piscolabis, que se suele ofrecer en estas ocasiones al término de la
Eucaristía, y que fue suprimido para colaborar en esta buena causa,
según expresaron.